Luna roja de Caracas

. 31 de marzo de 2010. . Sin categoría

Fractalius Red Lotus Flower - IMGP8189

And I’ll feel my world crumbling
I’ll feel my life crumbling
I’ll feel my soul crumbling away
And falling away
Falling away with you

Muse

En mi ciudad nos hemos visto obligad@s a mirar el cielo y la naturaleza. El primero nos estaba brindando un interminable espectáculo, aún en la electrificada Caracas, con sucesivas lunas que nos hacían suspirar. La segunda, ha sufrido uno de sus más devastadores desastres durante estas dos últimas semanas de incendios.

Así recibimos la primavera, cosa que no deja de asustar a una mentalidad neoapocalíptica, como la que es celebrada desde History Channel y el libro de las Revelaciones. En mi país estamos mal, a la deriva, enfrentados, asustados unos de otros, fértil terreno para el escape imaginario y supersticioso.

De todas maneras, los signos siempre son de tener en cuenta. Los símbolos los ponemos nosotros y nuestro pasado.

Como decía parte de la declaración del año mundial de la astronomía (el pasado 2009), palabras más, palabras menos, el cielo es lo único que realmente compartimos, es un hecho, y mirar al cielo, sabiendo que otro ser humano lo está haciendo, nos acerca más allá del conocimiento, de la tolerancia, de los valores, que a veces nos enfrentan.

Luna Roja

Así, tod@s hemos visto la luna roja sobre buena parte del cielo del país, y nos preguntamos qué puede significar, desde l@s más científic@s, hasta l@s más poetas o supersticios@s.

En una primera mirada, a mí me llevó a mi religión menstrual, la que celebra cada mes un ciclo de vida y de entrega a nuestras familias y proyectos, como lo plantea Miranda Gray en Luna Roja … También pensé en ese hermoso signo de la solidaridad humana que es la Cruz Roja y su correlato oriental, la Luna Roja, que funciona en las mentes y corazones para quienes la cruz no es significativa.

Los indígenas Navajo no dormían, ni comían, ni bebían, ni laboraban durante la luna roja, la que está relacionada con los eclipses, pues pensaban que las fuerzas de la vida y la muerte estaban en pugna, como el sol y la luna, o sea que estaban como detenidos en un breve período de tiempo, absolutamente decisivo para su psique.

From Billi A. (billinaction) Ixquic.jpgLuego está la diosa lunar Ixquic, doncella maya nombrada en el Popol Vuh y olvidada luego de dar a luz a los héroes Hunahpu and Ixbalanque en la versión conocida. Víctima de esa sistemática obsesión de las mujeres por las frutas, es una Virgen María, preñada por el héroe a través de su trampa profética e inmaterial, cuya “semilla” es inoculada precisamente mediante la fruta. Combina también características de Psique al haber tenido que pasar por grandes pruebas para volver a ser aceptada en su grupo social por una suegra implacable (desde luego, relacionadas con ‘semillas’ de maíz).

Siempre desterrada, Ixquic dio a luz sola un par de gemelos hijos del héroe (como Leto, madre de Apolo y Diana), y por lo que leo, es la doncella de sangre, la menarca que se convierte en madre a la luz de la luna y luego representa su lado menguante.

La luna llena de agosto para los antiguos europeos era llamada “luna roja”, porque era propicia para la cacería… pero también tenían una en noviembre llamada “luna de sangre” o “del cazador”, que no era tan brillante, pero que se daba cerca del equinoccio de otoño, lo que mostraba colores en el cielo y tiempos diferentes, que se sintetizaron en el folklore.

En la Biblia relacionan la luna roja con las muertes, como la de Herodes, hechos que se han utilizado para vincular con pretéritos eclipses y encontrar bases históricas para la narración (Antigüedades 17:6:4). Joel 2:31 también la relaciona con la venida del mesías terrible, y supongo yo con una época difícil o definitiva para la Historia, y así siguen las alusiones apocalípticas, incluso en boca de Jesús (Mateo 24:29-30). Pero la definitiva y más conocida es sin duda la de este libro maravilloso y profundamente simbólico que es el de Revelaciones (Apocalipsis 6:12-17), en el que la luna roja (eclipse) antecede el retorno del Mesías. Más, algunos creen que está cerca (como History Channel)

Para la ciencia es más peligroso que nuestra estrella madre se vuelva roja que las ilusiones con la luna roja. Una teoría expresa que cuando el sol se vuelva gigante roja, su campo gravitatorio estresará a la luna de tal manera que la desviará de su órbita y la destrozará en pedazos, con lo que en la Tierra diremos adiós a todo el equilibrio que nuestra madre luna nos provee y seremos incinerados también, o, en el mejor de los casos, vagaremos por el cosmos (o la Tierra vagará) escapando del decadente sol. O tal vez no pase esto, y sigamos en nuestra danza con nuestro satélite, pues nadie ha visto qué es lo que realmente pasa con una gigante roja.

Incendio en el Parque Nacional El Avila¿Qué le pasa a la luna de Caracas? No hay eclipse, lo que es normalmente asociado a la luna roja, pero hay mucho polvo. El cerro Ávila ha determinado la manera en que vemos nuestro satélite a través del mismo fenómeno por el mismo que vemos el cielo azul, la Dispersión de Rayleigh. Solo que esta vez el tamaño de las partículas emanadas de los restos de los incendios, la gran nube de polvo que hay sobre la ciudad, es mayor, y se esparce la luz azul, por lo que se filtra la roja, como la que vemos en los atardeceres, o como la atmósfera de Marte, solo que al extremo. Es un fenómeno común en los incendios forestales. Si quieres ver por ti mism@ lo de la dispersión Ryleigh o el efecto Tyndall pulsa aquí. A lo mejor entiendes más que yo que de eso sé muy poco.

En conclusión, lo que el cielo nos muestra es una luna de sangre, de muerte, efectivamente, un verdadero desastre natural. Millares de plantas y animales han muerto en los recientes incendios, como parte del ciclo de vida y muerte de la naturaleza tal vez, por manos criminales quizá, por descuido igual de criminal hacia el cuidado de nuestro parque nacional (quien dejó la basura inflamable, quien no hizo mantenimiento al cortafuego vegetal, quien no dotó a los bomberos). El signo y el símbolo se unen acá para mostrarnos que debemos cambiar.


3 Respuestas para “Luna roja de Caracas”

  1. [...] This post was mentioned on Twitter by holandita, TengoBlog. TengoBlog said: [Holandita] Luna roja de Caracas: En mi ciudad nos hemos visto obligad@s a mirar el cielo y la naturaleza. El prim… http://bit.ly/bmrcqG [...]

  2. Ricardo Del Rio dice:

    Existe un concepto budista, de la escuela que practico, la de Nicihiren Daishonin (www.sgi.org) denominado ESHO FUNI, inseparabilidad de persona y medio ambiente.

    El principio budista de la inseparabilidad de sujeto y medio ambiente, unidad del individuo y su ambiente (esho funi) significa que la vida (sho) y su ambiente (e) son inseparables (funi). Funi significa “dos pero no dos.” Esto significa que aunque percibamos las cosas que nos rodean como si estuvieran separadas de nosotros, existe una dimensión de nuestras vidas que es una con el universo. En el nivel más básico de la vida misma, no hay separación entre nosotros y el ambiente que nos rodea.

    El Budismo enseña que la vida se manifiesta tanto en un individuo vivo como en las condiciones objetivas. Nichiren escribió: “La vida a cada momento abarca (…) tanto al individuo y al ambiente de todos los seres sensibles en cada condición de vida, como a los seres insensibles: plantas, cielo y tierra y hasta la más diminuta partícula de polvo.”

    “La vida” significa el individuo subjetivo que experimenta los efectos de las acciones pasadas y que es capaz de crear nuevas causas para el futuro. El ambiente es la esfera objetiva en donde los efectos kármicos de la vida toman forma. Cada ser viviente tiene su propio y exclusivo ambiente. Por ejemplo, una persona cuya vida interior está en un estado de infierno puede percibir el ambiente dentro de un tren abarrotado como si fuera algo infernal, mientras que una persona en el estado conocido en Budismo como bodhisattva, podría lograr sentir compasión y camaradería con las otras personas en el mismo apuro.

    Las personas también crean ambientes físicos que reflejan su realidad interior. Por ejemplo, alguien que está deprimido es propenso a descuidar su apariencia personal y la de su hogar. Por otra parte, alguien seguro y generoso, crea un ambiente cálido y atractivo a su alrededor.

    De acuerdo con el Budismo, todo a nuestro alrededor, incluyendo las relaciones familiares y el trabajo, es el reflejo de nuestras vidas. Todo es percibido a través del individuo y se modifica de acuerdo al estado interior de la vida individual. Así que, si cambiamos nosotros, nuestras circunstancias también cambiarán inevitablemente.

    Este es un concepto liberador en tanto que significa que no hay necesidad de buscar la iluminación fuera de nosotros mismos o en un lugar en particular. Dondequiera que estemos, en cualesquiera sean las circunstancias, podemos manifestar nuestra Budeidad innata y así transformar la experiencia de nuestro ambiente en “la tierra del Buda”, un lugar lleno de alegría donde podemos crear valor para nosotros y para los demás.

    Nichiren escribió: “Si las mentes de las personas son impuras, su tierra también es impura, pero si sus mentes son puras, así es su tierra. No hay dos tierras, pura e impura en sí mismas. La diferencia yace únicamente en la bondad o la maldad de nuestras mentes.” (“Maldad” significa el egoísmo y las acciones con estrechez de miras basadas en la codicia, la arrogancia, el miedo y la agresión.)

    Esto puede ilustrarse sencillamente, con el estado del ambiente natural en las diferentes sociedades. En algunos medios rurales, los pueblos indígenas muestran profundo respeto por su entorno natural, sin tomar más de lo que necesitan; así, las riquezas de la naturaleza son preservadas y a cambio proveen de sustento y abrigo. Sin embargo, en las áreas desarrolladas en donde la codicia materialista predomina, el ambiente ha sido comúnmente despojado y devastado con efectos catastróficos.

    La acción individual más positiva que podemos llevar a cabo para la sociedad y la tierra, es transformar nuestras propias vidas para que dejen de estar dominadas por la ira, la codicia y el miedo. Cuando manifestamos sabiduría, generosidad y honestidad, estamos haciendo elecciones más provechosas en forma natural y nos hallaremos en un entorno generoso y confortable. A menudo, no podemos anticipar los resultados a largo plazo de nuestras acciones, y es difícil de creer que las opciones de un individuo puedan realmente afectar el estado del mundo, pero el Budismo enseña que a través de la unidad del individuo y el ambiente, todo está interrelacionado.

    Tanto más creamos que nuestras acciones hacen la diferencia, cuanto más grande será la diferencia que podamos hacer.

    Por lo anterior, no sera descabellado observar que el Avila esta ardiendo, porque los Venezolanos estamos quemando nuestras reservas morales, eticas, etc. Porque detrás del escudo politico bidireccional, todo verde-paz y amor, hay un incendio interior y voraz de no tolerancia violenta que quema todo a su paso.
    Nada es azar, ni las llamas del Avila o lo rojo de la luna que vemos.

  3. Gracias por tan enriquecedor comentario Ricardo querido, ese debió ser el post. Vale decir que estas fueron mis impresiones luego de que me preguntaste qué te decía sobre la luna roja. O sea que tú eres la inspiración de este post. Por demás, no puedo más que estar totalmente de acuerdo contigo, la luna nos muestra lo que somos por dentro, y aunque andemos sonriendo y “frescos” por fuera, la procesión y el “hervor” van por dentro. Son tiempos difíciles, en los que la palabra CUIDADO -de caring, delicadeza, respeto, amor, no de achtung, danger, peligro- debe ser nuestra guía…

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