Eterno retorno

. 21 de julio de 2010. . Sin categoría

Loverpoulpe

Pienso en ti… y apareces, pero no, no eres tú, es tu fantasma de unos y ceros que ya no me ama…

Y así pasó este tiempo, el que creí nuestro tiempo, observando que, aunque estamos destinados a encontrarnos, nuestro futuro es seguir separados. Te subes a un carro de fuego, y yo me quedo desnuda suspirando, derretida por ti.

Estoy maullándote en el tejado sin respuesta y hoy ni siquiera hay luna que escuche.

Todas las lágrimas de esta noche se evaporarán y convertirán en memorias de un gato, que deambula a lo largo de nueve vidas escuchando canciones de Sinatra, bajo la lluvia que los perros aborrecen.

Al menos hoy, he podido entender que el tiempo es un laberinto en el que danzamos ciegamente, en el que recomenzamos las vidas y las ilusiones, y en el que atisbamos la luz en la frente de nuestro amado eterno… que a veces se aleja, como faros en la autopista. Eones de búsqueda que se convierten en segundos.

Te veo en mis sueños, eras más pagano que yo, la playa te llamaba, al igual que la naturaleza plagada de fantasmas. Eras parte del volcán, olías -aún hoy es así- a selva, anulaste la brisa con tu respiración de huracán… Despierto… Cada vez  me acerco más a ver tu verdadero rostro.

Mientras, tu doble se esconde en una casa con perro y blanca barda de madera, en una fría ciudad, mecánica, ordenada, isabelina, en castigo porque abriste la puerta secreta de ese templo en el que entramos la otra noche.

Aguardo tu regreso, preparando mi urna de cristal, mientras mi benigno doppelgänger sigue sus encuentros con el tuyo, actúa y sonríe, construye y vive su sueño por nosotros.


3 Respuestas para “Eterno retorno”

  1. xeduarda dice:

    Quedé temblando… qué fuerte y qué bien se siente cuando vivimos desde nuestros sentires… la expresión se hace poesía no por virtud sino por desnudar sin contratiempos nuestras verdades. ¡Gracias! Y que vengan más.

  2. Bellísimo post, quedé especialmente conmovida con este verso: “Estoy maullándote en el tejado sin respuesta y hoy ni siquiera hay luna que escuche”. Es el sentir de una amante desgarrada, y también podría ser el de una bebé llorando sola, esperando a la madre que no acude a calmarla…

  3. Gracias Berna, me hiciste ver bien lo que escribo. Bendiciones!

No te vayas sin dejar tu comentario. Antes de comentar, te invito a leer El orden de mi universo , ya que están moderados. Gracias por compartir.